Tanto WordPress como Webflow ofrecen bases sólidas para posicionar en Google, pero abordan el SEO desde enfoques distintos.
WordPress es la reina en el SEO técnico y la escalabilidad. Gracias a su ecosistema de plugins avanzados (como Yoast), es idóneo para estrategias editoriales complejas y un volumen alto de publicación, aunque exige gestionar alojamiento, actualizaciones y mantenimiento constante.
Webflow, por su parte, integra de forma nativa las herramientas básicas de SEO (metadatos, sitemaps, redirecciones) y reduce el trabajo de infraestructura, resultando ideal para webs corporativas o de servicios que priorizan el control visual y un menor mantenimiento.
En Jiménez Blas entendemos que la elección debe responder a las necesidades reales del proyecto y no a mitos sobre el posicionamiento. Ninguna plataforma garantiza por sí sola mejores resultados en Google, ya que el SEO depende de la relevancia del contenido, la accesibilidad y la experiencia de uso. Por ello, desaconsejamos migrar de un CMS a otro basándose únicamente en supuestas ventajas de posicionamiento.